jueves, 26 de abril de 2012

XL Premio Anagrama de Ensayo

"Atacar a aquellos que son como tú, esa es la auténtica literatura actual" 

Hoy se entregó el XL Premio Anagrama de Ensayo a José Ovejero por La ética de la crueldad, que saldrá a la venta a mediados del mes próximo. En la nota de prensa distribuida por la editorial, entre otras cosas, se recalca: "hay una crueldad que no satisface el morbo del espectador ni corteja sus valores, sino que los confronta con sus hipocresías, sus miserias, sus mezquindades. Es ética en el sentido de que pretende una transformación del lector, aunque a veces tenga que agredirle para ello: no le ofrece certidumbres sino lo contrario. El ensayo finalista fue Atlas portátil de América Latina de Graciela Esperanza.

Foto y video-entrevista: Ernesto Escobar Ulloa


miércoles, 25 de abril de 2012

XL PREMIO ANAGRAMA DE ENSAYO (2012)


El Premio Anagrama de Ensayo, en su cuadragésima convocatoria, se fallará el jueves 26 de abril. El jurado está compuesto por Salvador Clotas, Román Gubern, Xavier Rubert de Ventós, Fernando Savater, Vicente Verdú y el editor Jorge Herralde, y la dotación es de 8.000 euros.
Se han recibido 131 originales, de los que se ha efectuado una selección de 8:
 Museo O, Luis Bagué Quílez, España.
Desgraciados demócratas, Selina Bustamante Porras Ysla Fernández, España.
La ética de la crueldad, Lord Edmund (pseudónimo), España.
Atlas portátil de América Latina, Agnes S. (pseudónimo), Argentina.
La Revolución Asexual, Mateo Sancho Cardiel, España
Alta cultura descafeinada, Alberto Santamaría, España.
La Bolsa y la Vida, María Socorro Suárez Lafuente, España.
Pasajes de Proteo, Nova Tarko (pseudónimo), Colombia.


Premio Anagrama 2011

martes, 24 de abril de 2012

15ª Aniversario de The Barcelona Review

Acaba de salir el último número de The Barcelona Review
que este Sant Jordi ha cumplido su 15º Aniversario en la red. 

Ilustración: Kasinee Nilpakyac

lunes, 23 de abril de 2012

Enrique Vila-Matas. "Aire de Dylan"

"Una de las ideas iniciales del libro es criticar todo lo que he hecho"

Video y entrevista: Ernesto Escobar Ulloa
Fotografia: Elena Blanco Benito

viernes, 20 de abril de 2012

"Nietzsche" Maximilien Le Roy y Michel Onfray




Nietzsche
Maximilien Le Roy y Michel Onfray
Sexto Piso, Madrid 2011

Estaba leyendo Así habló Zarathustra, que encontré a un precio irresistible, cuando me topé con la promoción de este ejemplar; inmediatamente solicité a la editorial reseñarlo, entusiasmado con la vigencia de la filosofía nietzscheana y en especial con su lado poético, del cual parece emanar gran parte de su rotundidad y alcance. Las alegóricas parábolas de ese errante profeta incomprendido, que afronta con entereza su incapacidad de salvar a todos para concentrarse en solo unos pocos, nos hace preguntarnos si acaso en lugar de los elegidos, no seremos más bien el rebaño.
Una obra maestra de una vigencia tal que uno siente como vergüenza de que no hayamos superado para nada los males que Nietszche vio venir, y que por el contrario, estemos tan inmersos en todo aquello que nos distancia de la felicidad.
Esta novela ilustrada se basa en la biografía del filósofo alemán escrita por Michel Onfray. La adaptación de ese material  por medio de ilustraciones, caracterizaciones, color, es ingeniosa y sútil. La estructura es lineal aunque si bien la biografía comienza con Nietzsche ya enfermo, ignorante del éxito de sus libros, de tal modo que la narración se presenta como la mirada del propio Nietzsche hacia su pasado, pese a la enfermedad y la locura no hay rastros de alucinación. Sin embargo el libro está contado con acierto, por ejemplo el padecimiento en silencio de la sifilis, algo que no está demostrado pero que si ocurrió, dado su estigma social -Vargas Llosa la llama "la enfermedad impronunciable" en El paraíso en la otra esquina- debió ocurrir efectivamente a puerta cerrada. Otro aspecto interesante es mostrar sus hallazgos filosóficos, que devendrán en libros, a través de diálogos, de modo que ellos resumen las ideas centrales y cómo debido a la experiencia vital anterior ha llegado a ellas; vida y obra, pues, inseparables. Por ejemplo, el momento de la explicación a Lou Andreas-Salomé del argumento de Así habló Zarathustra en la Basílica de San Pedro, bajo La piedad o el monumento al papa Pío VIII. Curiosamente el de Roma es el único cielo azul en toda la obra. Lo único que, personalmente, no me acaba de encajar es la representación del personaje de Zarathustra, que recuerda más a un Peter Tosh postmoderno que a un profeta. Como decía, se narran los momentos clave de su vida, la muerte de su padre, cuando él era un niño, su llegada a la enseñanza universitaria con tan solo 24 años, el descubrimiento de Schopenhauer, su distanciamiento de Wagner, las estrecheces económicas, los problemas con su hermana, la marginación de la élite cultural, el amor por Lou Andreas-Salomé, el fracaso y la superación amorosos, la enfermedad, y en medio de todo, sus libros.

Una novela que propone unos colores, unos decorados, unas imágenes, que bien podrían adornar algunas tapas de sus libros, porque lo que parece darles vida es la propia filosofía niestezcheana, colores tenues, pero fuertes, colores orgánicos, de ocasos, de atardeceres, de grandes paisajes, de ciudades poco iluminadas, el aire de la época respira en los dibujos, y ¿por qué no?, el pesar de nuestra decadencia, aquella que uno de los grandes precursores del siglo XX llegó a vislumbrar, advertir, denunciar; a esa obra llena de verdad, a nivel personal, íntimo, doméstico, más allá de lo académico, no le hemos prestado la debida atención. https://twitter.com/#!/escobarulloa



jueves, 19 de abril de 2012

Santiago Roncagliolo. "El amante uruguayo"


"A veces descuidamos la parte emocional cuando 
hablamos de los grandes temas"


Vídeo-entrevista y fotografía de Ernesto Escobar Ulloa 

martes, 17 de abril de 2012

Jaime Rodríguez Z. "Canción de Vic Morrow"

"Convertir la historia en un escenario de guerra

Video y entrevista por Ernesto Escobar Ulloa
Fotografia de la presentación en Barcelona, con Jordi Carrión, por Enrique del Olmo

sábado, 14 de abril de 2012

Reseña de "Spanish fiction in the digital age" de Christine Henseler

Spanish fiction in the digital age
Generation X remixed
Christine Henseler
Palgrave Macmillan, NY 2011

Se trata de un ensayo académico exhaustivo de la literatura española de los últimos 20 años. Quizá lo más interesante para un lector español es que la autora es una profesora universitaria estadounidense. Su mirada, desprovista de prejuicios y estigmas locales, ajena al ambiente académico español, ajena quizá también a sus defectos y virtudes, o al día a día de la crítica literaria de los suplementos, revistas y periódicos impresos, y tal vez al ambiente que crea Internet (redes sociales incluidas) y sobre todo, interesada por lo que sería una literatura extranjera contemporánea, leída en su lengua original, crea una expectativa mayor, por responder a la pregunta: “¿cómo se verá la literatura española actual desde la universidad estadounidense?”

            Seguidamente nos preguntamos: ¿pero de quién es esa mirada? ¿Qué le interesa? Lo que nos puede dar una idea fidedigna de esto son los títulos de sus publicaciones, todas en su página web, destacan los artículos: “Oda a la basura: La poética de Agustín Fernández Mallo” (2011), o “Rocking around Ray Loriga’s Heroes: Video Clip literature and the Televisual Subject” (2007), o “Unframing female authorship/Uncovering Lucía Etxebarría” (2006). Entre sus proyectos figura uno titulado “Virtual Interview with Jorge Carrión regarding his book Teleshakespeare” y entre sus libros, el próximo en salir es Generation X Goes Global: Mapping a Youth Culture in Motion y el anterior al que nos ocupa es Contemporary Spanish Women’s Narrative and the Publishing Industry (2003). Los títulos pues revelan un interés en la relación que establece la literatura con los medios. De hecho lo primero que se destaca en el curriculum de Henseler es “a BSJ in Advertising” y luego “a B.A and a M.A. in Spanish” y un “PhD. in Hispanic Literature” en la prestigiosa Universidad de Cornell. Así pues los medios, Internet, la tecnología y su influencia en la mentalidad y creación de los escritores, marca una diferencia sustancial con buena parte de la crítica española, reticente desde los inicios del fenómeno en los años 90 a ocuparse del tema y en contables casos recientes muy amiga de menospreciarlo. Al inicio del libro Henseler dice: “The goal of this book is to unravel some of the theoretical abstractions that have driven scholarship on Spanish Generation X narrative.” Uno, para no ver “la generación X” como una categoría estática o social, dos, para verla como un fenómeno que evoluciona y donde la “X” sirve de blanco para innovar y expandir paradigmas estéticos, y para hacer una investigación sobre “media and digital studies”. Por ejemplo: “How do media inform GenX narrative structures and styles?”  El analisis pormenorizado de los cambios producidos en España a nivel económico y lo que ello significó en la vida doméstica durante los años ochenta es muy interesante, más que nada por la brecha que abre entre una generación y la precedente.  Un dato: “Altough not broadcasting until 1959, and despite tight political control, the television found its way into 70 percent of homes by 1974. By 1986, Spain’s audience was the highest in Europe after Great Britain.”

            Lo que Henseler denomina Generación X –término que otros teóricos utilizaron exclusivamente para los años 90- es algo que ha ido evolucionando y que abarca los años 1990-2010. Una primera avanzadilla la personificarían José Ángel Mañas, Ray Loriga y Gabriela Bustelo, una figura intermedia sería Gabi Martinez y un paradigma de esa segunda generación sería Agustín Fernández Mallo. Cabe destacar que en el análisis Henseler subraya constantemente la importancia del ambiente cultural y de la relación de la literatura con otras artes. Por ejemplo, ve que el incremento del tema de la violencia en la literatura se da tanto en Mañas como en el cine de Aménabar o Álex de la Iglesia. Lo extremo también sería un modo de acercar lo literario a las artes marginales, como en el caso de Golpes: ficciones de la crueldad social, antología de Eloy Fernandez Porta y Vicente Muñoz Álvarez.  La importancia de fenómenos culturales como la movida, el punk, el grunge, MTV y los videoclips, ocupan muchas páginas, de hecho hay un destacado en el que Fernández Porta ejemplifica lo “poppy” literariamente en la era AfterPop. Dicho artículo se publicó en esta revista en el número 26: “Retórica y punk en el relato contemporáneo” (http://www.barcelonareview.com/26/s_efp.htm). Me pareció anecdótico el párrafo que Henseler transcribe de la reseña de Ignacio Echevarría sobre Heroes de Ray Loriga: “en el campo de la joven narrativa española, Ray Loriga es, hoy por hoy, una estrella de roncanrol” ( ) “De tanto pretenderlo este libro parece casi un disco”.  Qué lástima que no conozca la reseña completa, de todos modos estoy de acuerdo con ella, pero para bien, supongo que se trata de una ironía. Me encantó ese libro de Loriga cuando salió; no obstante recuerdo haberlo leído más como un poemario que como si fuera un disco, eso sí, escuchando el álbum homónimo de Bowie.

            Volviendo al ensayo de Henseler, he encontrado a lo largo del libro un cariño especial por un idioma, una literatura, un país y una juventud en su ánimo de buscar su propia expresión literaria, un deseo de conocer, investigar, buscar fuentes nacionales y externas atendiendo a la capacidad de penetración que desde hace ya tanto tiempo las culturas nacionales experiementan por parte de las del capitalismo dominante. Quizá en algunos pasajes el libro peca de esquemático pero esto siempre aporta datos de interés. Con algunos puntos se puede estar de acuerdo o no pero todo está debidamente argumentado. Lo que más me ha llamado la atención es el hecho de haberme convencio de que no ha habido una ruptura de la literatura de la última década respecto a la de la década precedente, y que en gran medida la literatura de los 90, tan vapuleada y menospreciada (especialmente en ese momento) fue la que tuvo que romper de manera más dástrica y de ese modo arriesgar más que la de hoy en día. Eso no significa que sea mejor, pero el tema del riesgo es algo que el tiempo revalorizará. Los mecanismos de apoyo, de encuentro, de diálogo, de camaradería incluso, que aporta Internet, no existían entonces, salvo la crítica pura y dura de los suplementos culturales, donde la brecha generacional anulaba hasta la posibilidad de defenderse en una minúscula tribuna. Un libro de lectura discontinua pero interesante, que revela un contacto dinámico y despierto de la universidad con el mundo actual, un libro al que la crítica nacional debería echar un vistazo para comprender la literatura como una expresión cultural y no como un campo de batalla donde unos tienen la razón y otros están equivocados.

martes, 3 de abril de 2012

Erri De Luca. "Los peces no cierran los ojos"

"Los movimientos como Ocupa Wall Street o contra los bancos buscan ralentizar el futuro"
Erri De Luca en http://www.canal-l.com 

Foto y entrevista de Ernesto Escobar Ulloa 

domingo, 25 de marzo de 2012

Reseña de "El lectoespectador" de Vicente Luis Mora



  *****

El lectoespectador Vicente Luis Mora
Seix-Barral, Barcelona 2012

El lectoespectador pone sobre la mesa temas de actualidad literaria que muchos suplementos y revistas literarias, digitales o no, obvian, olvidan o menosprecian; el autor, Vicente Luis Mora, ha hecho hincapié en otras ocasiones que dicha actitud la comparten las cátedras de literatura de las universidades españolas, ancladas en un sistema de enseñanza y un canon literario que deberían actualizarse. Desde este posicionamiento se lee un libro cuyo propósito es "una síntesis superadora entre dos líneas de investigación", una "socioestética" y otra "literaria". Lo social vendría a referirse a los cambios producidos por la tecnología en nuestra concepción del mundo en su sentido geográfico político, borrando las fronteras, aplanando las cordilleras y acortando los océanos en verdaderos charcos para crear "Pángea", un mundo que vuelve a ser lo que en una era geológica previa fue un solo continente, y lo literario a transformar en lo individual, personal, subjetivo, nuestro modo de percibir esa realidad de manera múltiple, inmediata, "líquida". Considerando que estos cambios radicales han creado una nueva aproximación a la forma de problematizar el mundo, de socializarse en él, de visualizar y sentir la realidad, esto no se refleja de manera mayoritaria en un nuevo tipo de obra literaria, como sí ha ocurrido, por ejemplo, en el arte. Diría que esto es lo esencial del libro, su parte política, su posicionamiento, y el lógico debate que esta postura puede suscitar entre aquellos que no la comparten o la comparten a medias. Por mi parte he de decir que me parece un libro necesario, altamente ilustrativo en muchos de los ejemplos que expone y didáctico en todo aquello que pueda resultar ajeno al lector, suscita curiosidad sobre diversos temas, y lo que es mejor, los propone como recomendaciones de lectura, lo que en mi caso me ha hecho elaborar una larga lista de obras por leer. Varios aspectos se presentan también con un entusiasmo contagiante, lo que se echa en falta a veces en la crítica, más amiga de la señal profética que del optimismo. En concreto, en lo concerniente a una nueva literatura que devendría del libro electrónico, donde las posibilidades que se abren, tanto de escritura como de lectura, se multiplican. No obstante, hay algunos entusiasmos que no comparto y sobre los que me gustaría deterneme a manera simplemente de hacer frente al aspecto que considero "dogmático" y que, a mi parecer, malogra, estropea el libro.

Estas discrepancias puntuales incluso creo compartirlas con el propio autor, a juzgar por las contradicciones que a continuación reproduciré. La primera se halla en la página 23, donde se lee: "Pangea es el nuevo espacio conformado por todas las realidades, viejas y nuevas; no podía ser de otra forma". (La primera cursiva es suya, la segunda mía). Y en la página 95, citando a Sukenick, leemos: "la forma de novela tradicional es la metáfora de una sociedad que ya no existe" y prosigue: "En realidad, la novela tardomoderna, por no decir, decimonónica, que canoniza cada día no ya las listas de ventas sino, lo que es peor, revistas, congresos y suplementos literarios, intenta hacer creer al lector que vivimos, como mucho, en 1960". (Esta vez las cursivas son mías). La frase "hacer creer al lector" me parece que se contradice con "las listas de ventas", por lo visto no se trataría tanto de "hacerle creer" como de un reflejo, un dato de lo que el mercado consume, es decir, los lectores de hoy, en el mundo de hoy, es decir, la Pangea actual, que, como afirma en la frase anterior, la conformarían "todas las realidades, viejas y nuevas", incluidas la de 1960 y -¿por qué no?- la de 2012.

De todos modos, la idea se halla mejor elaborada después, en la página 152: "Vivimos, como decía Culler, en una sociedad donde la televisión, el cine y las nuevas tecnologías dominan el saber común de los ciudadanos y cualquier cosmovisión literaria que las ignore deliberadamente y represente el hoy mediante escenas de falso costumbrismo pretelevisivo abunda en estructuras sociales esclerotizadas e inexistentes, y apela a unos saberes antiguos que ya no presiden nuestro imaginario." (Cursivas mías). Seguidamente, Mora se toma la molestia de hacer una lista de los autores que "no esquivan el siglo XXI cuando escriben", y dice que por ello "las formas de narrativa pangeica son la alternativa a una especie agonizante de narrativa convencional, en aras de una nueva expresividad: la textovisual, la que conjuga texto e imagen en lo horizontal y una continuidad de artes, ciencias y tecnología en su semántica vertical". (Otra vez cursivas mías). En este punto estoy de acuerdo con el hecho de que "esquivar el siglo XXI" sea una actitud preocupante y errada, pero Culler emplea dos palabras clave, una, "deliberadamente", lo que daría lugar a que no siempre que estén ausentes el cine, la televisión y las nuevas tecnologías se esté "esquivando el siglo XXI" o que se lo excluya automáticamente de la cosmovisión (segunda palabra clave) al tratar cualquier tema. Como dice un lugar común: siempre se pertenece a la época en la que se escribe, aun si hablamos de novela histórica. El propio Mora sostiene en la página 52: "Siempre he pensando que la modernidad de una literatura (de una narrativa, de una forma de componer poesía) radica en el modo en el que el escritor mira; la forma personal y extemporánea en que observa su realidad con ojos nuevos". (La primera cursiva es del autor, las siguientes, mías) Por ello, ¿qué tal si "la forma personal y extemporánea en que observa su realidad" producen una obra -novela, poesía, relato- donde la televisión, el cine y las nuevas tecnologías sean absolutamente innecesarias, como si por ejemplo el propio Mora se propusiera narrar una novela sobre su juventud, en ella no podrían aparecer Google, ni los smart-phones ni los blogs, pero la escribiría empleando Word en un ordenador y se serviría de Internet y los buscadores para documentarse. ¿Haría de él esto un escritor "tardomoderno"? No puedo evitar que este horrible término me suene a etiqueta malintencionada, supongo que los "tardomodernos" de la lista más que halagados sentirán lo mismo.

Por otro lado, ¿de qué daño a la literatura estaríamos hablando si aun "esquivando el siglo XXI" dichos autores, como dice el propio Mora en el pie de página, son ¡excelentes!?: "afortunadamente, en la narrativa española actual última hay excelentes autores tardomodernos, que hacen narrativa basada en modelos tradicionales (sean estos modernos o postmodernos)". Y a continuación despliega una nueva y cansina lista de nombres de lo que considera escritores tardomodernos. Son excelentes porque escriben obras excelentes, imagino, es decir, se puede crear obras excelentes prescindiendo de la televisión, el cine y las nuevas tecnologías, de la imagen, de la pantpágina, y de todas las posibilidades narrativas actuales. No lo digo yo, lo deduzco de lo que dice Mora. Por otro lado, ¿a qué especie agonizante de narrativa convencional se refiere? Los nombres de la lista están bastante lejos de dicha etiqueta. Belén Gopegui, Elvira Navarro, Andrés Neuman no son escritores "agónicos" bajo ningún punto de vista, ni literario, ni comercial, ni mucho menos biológico, son jóvenes, sus libros "no esquivan el siglo XXI" y, en el caso de Neuman, la autoconciencia de autor en la encrucijada de los debates literarios actuales incluso forma parte intrínseca, ya no de alguno de sus libros, sino de su obra vista en conjunto.

No obstante, entiendo lo que quiere decir y ejemplificar Mora, pero me parece que en determinados pasajes El lectoespectador, en su afán por desmarcarse de lo que rechaza, cae en los vicios apresurados de los que el autor, en ocasiones, es víctima por parte de esa crítica tradicional, corta de miras, que desecha por sistema todo aquello que pregone la necesidad de modernización. Estos pasajes son aquellos que elaboran listas, que intentan crear grupos de escritores, que intentan trazar límites entre los diferentes tipos de literatura, oposiciones, dialécticas, para lo cual, es siempre necesario generalizaciones, prejuicios, y un convencimiento que por el tono roza peligrosamente lo dogmático. Esta es mi objeción al libro, no obstante supongo que sin esa dosis de convencimiento, de sólidas certidumbres no se podrían escribir ensayos tan exhaustivos y ambiciosos, con lo cual, el alcance de sus logros serviría para medir también sus flaquezas. Sin embargo, insisto en que me he detenido en mis discrepancias por haberse centrado otras reseñas en los aspectos que comparto -que son la mayoría- y sobre los que no añadiré nada mejor de lo que ya se ha dicho. No sólo me parece un ensayo legítimo y pertinente sino imprescindible para todo aquel que quiera estar al corriente de la nueva literatura, de la actual y de la que vendrá, de sus posibilidades, y de los debates que en este período de cambio se están dando. Mora ha tomado ya partido. Le toca al lector. EEU.

Entrevista a Vicente Luis Mora por Alba Cromm en Canal-L



Blog de Vicente Luis Mora, Diario de lecturas

Cubierta rechazada por los lectores en el concurso que la editorial lanzó en Facebook:



domingo, 18 de marzo de 2012

"Los pájaros", Germano Zullo y Albertine

No mucho que decir sobre este breve libro, entra por los sentidos y la emoción, y deja una reflexión que reverbera con tan solo hojearlo, con el poco texto que acompaña algunas de sus poderosas imágenes no hace más que reafirmar verbalmente lo que ya se aprecia con las ilustraciones. Los Libros del Zorro Rojo... es casi mejor no cruzarse con demasiados de ellos, su catálogo es una verdadera tentación. http://www.canal-l.com

 Ernesto Escobar Ulloa

viernes, 2 de marzo de 2012

2. HAZAÑAS BÉLICAS. EL CUARENTA Y UNO

Nos hundíamos en un parafraseo perpetuo

el miedo
como una mascota 
un pollo 
atado a nuestros pies 
invistiéndonos de silenciosa autoridad

no podíamos verlos 
pero elevaban al cielo otras celebraciones 

el asalto: 
grageas apretadas entre dedos empequeñecidos 
relámpagos de jazmín en las ventanas 
blandos pertrechos 
como fotografías transparentes

Algunos de nosotros 
apenas aprendíamos a comunicar 
nuestra increíble normalidad 
pero 
cualquiera que fuera esa condición 
no aceptábamos el acto como un sacrificio

Nuestra mutua degradación 
como una fiesta que uno se pone encima con indiferencia 
lenguaje
             sobre
lenguaje 
y así 
como si el hacerlo fuera otra manera de pensar 
nuestras bajas eran incontables.

Poema extraído del libro: 
Canción de Vic Morrow
Jaime Rodríguez Z. 
Ediciones Trea, Gijón, 2012

Próximamente entrevista a Jaime Rodríguez Z en http://www.canal-l.com 

jueves, 1 de marzo de 2012

Paul Auster presenta "Diario de invierno" en Barcelona

Canal-L publica en 2 partes la presentación de Diario de Invierno de Paul Auster en Barcelona:
-1ª Parte: Paul Auster. Diario de invierno: "Los libros que amamos son aquellos con los que sentimos una verdadera conexión con el autor" http://www.canal-l.com 
- 2ª Parte: Paul Auster sobre Guadalajara, Turquía, Irán y Occupy Wall Street: "Nuestra sociedad es un fracaso" http://www.canal-l.com 

Vídeo y fotografía de Ernesto Escobar Ulloa

viernes, 24 de febrero de 2012

Jorge Herralde: rectificaciones sobre los títulos de Paul Auster en bolsillo

"Hay unos títulos de los cuales Anagrama tendrá los derechos de bolsillo durante 6 o 7 años"
Jorge Herralde rectifica un email enviado por la agencia Schavelzon con inexactitudes sobre los derechos de la obra de Paul Auster en bolsillo, adquiridos por Seix Barral. Le preguntamos también al responsable de Anagrama si la operación de compra de dichos derechos no era un nuevo caso de "dumping literario", jugada empresarial definida así por Herralde en el campo de la edición, que consiste en adquirir, por sumas superiores a las que se podrían recaudar, los derechos de autores de prestigio, que de este modo abandonan  pequeñas casas editoriales por los grandes consorcios. Al final del vídeo, dimos el derecho de réplica a Guillermo Schavelzon. Vídeo en http://www.canal-l.com 

Vídeo y foto: de Ernesto Escobar Ulloa 

viernes, 17 de febrero de 2012

Cynthia Rimsky. "Ramal"

"Cuando tú te detienes el capitalismo tiene una pérdida contigo"

Entrevista y foto: Ernesto Escobar Ulloa 

domingo, 29 de enero de 2012

El espectro de la Transición


El día de mañana

Ignacio Martínez de Pisón

Seix Barral, Barcelona 2011



El título de esta novela se presenta como una metonimia que alude al presente, se trata de invitar al lector a leerla sin prescindir de la actualidad, y concebir "el día de mañana" como el presente representado en las mentes de quienes hicieron la Transición a manera de utopía, a partir de fórmulas como "el porvenir" o "un futuro mejor para nuestros hijos". La llamada "historia reciente de España" llega al lector con toda su complejidad, sin las apropiaciones partidistas ni los machacones reduccionismos mediáticos: "una Transición ejemplar", "el espíritu de la Transición".



            Otro de los aciertos es llevar a cabo la empresa utilizando el recurso de la polifonía, con el que se dan diversas versiones subjetivas de un mismo protagonista, cuya ausencia lo acaba convirtiendo en lo que -imagino- deseaba el autor, una especie de fantasma, un paradigma del olvido. Al no haber en la novela una explicación de por qué se recaban dichos testimonios, el lector, quizá por los hábitos que impone nuestra cultura ficcional, ejerce de juez de Justo Gil, confidente de la Brigada Social, un soplón del régimen, pero no para juzgarlo únicamente por sus crímenes -"colaboración con banda armada"- sino por todo lo narrado, es decir, su vida entera. Consignaríamos en el sumario una serie de hechos que hablan mucho a su favor, como la voluntad de un inmigrante por salir adelante, o su ingenio como emprendedor y pequeño empresario, o su amor callado y distante hacia una mujer a la que, si bien hirió de por vida, al mismo tiempo protegió sin esperar nada a cambio. Pero pasaron los años y el afán de superación cedió por una ambición desmedida,  llegaron los malos tiempos, vino la quiebra,  la consiguiente frustación, y lo próximo fue sentir un urgente y autodestructivo deseo de venganza contra una clase social primero -la llamada burguesía catalana- y contra una abstracción, después, encarnada en una mayoría que en un breve plazo de tiempo se mostró convencida de que la democracia era la única opción.



            He tenido oportunidad de leer y ver documentales sobre la Transición española y cada vez me ha llamado la atención el escaso recuerdo que queda de la violencia y el elevado clima de tensión que significó. Es preciso recordar en "este día de mañana" que aquellos momentos entonces no fueron nada fáciles y que si bien hubo unos actores que pasaron a la historia, hubo otros que se marginaron y cuyos testimonios bien podrían ser los fabulados en esta obra. Aquí cabe apuntar otro de sus aciertos: el del lenguaje. No sé si alguna vez lo he escuchado de cerca, pero de este español plagado de giros y de la llamada sabiduría popular tengo la impresión de tener un vago recuerdo. Gracias a su resurrección, los lectores conseguimos ver lo narrado como si se tratara de una película, porque su fuerza, su consitencia, lo terminan anulando, suprimiendo, para   transfigurarlo en una sucesión de imágenes.



            Todo lo que se dice pero especialmente lo que se omite da lugar a una lectura participativa y, por lo tanto, veloz,  emocionante. Algunos ejemplos: "En otros países no sé, pero en España no existían los cursillos para técnicas comerciales". Estando en los sesenta la frase "En otros países no sé" nos da una idea más vívida de algo que conocíamos desde la frialdad del dato: el aislamiento de la España franquista. Lo mismo se desprende de la siguiente cita: "Entonces no sabíamos nada de Freud ni de psicoanalisis, y lo único que Justo podía hacer era deshagorase contándoselo a los amigos". Cualquier joven de hoy sabe, si ha visto la serie Mad Men, donde la mujer del protagonista asiste rutinariamente a un psiquiatra, que el psicoanalisis había entrado en la normalidad del mundo moderno a mediados de siglo, aunque es verdad que con el próposito machista de sosegar a las mujeres en su vida conyugal. Estos son meros ejemplos que hablan de unos hábitos, de unas costumbres, de una mentalidad que desde "este día de mañana" nos da una idea del enorme atraso y anacronismo en el que el franquismo hundió a España; conseguir revivir todo esto en un mundo novelesco sólo ha sido posible gracias a un manejo trabajado del lenguaje.



            Se me dirá que se trata de la "típica novela realista", que entronca con la tradición “decimonónica”, y que podría responder a un encargo editorial con el fin de aprovechar la coyuntura en la que, gracias al movimiento de la Memoria Histórica, ciertas obras consiguen el favor de los medios y la acogida del público (cosa que se ha dicho y se dice a la ligera de Soldados de Salamina y Anatomía de un instante de Javier Cercas o de Riña de gatos de Eduardo Mendoza). Todo esto podría contar con algunos argumentos y haberme prevenido a mí mismo de abrir este libro. El hecho es que cuando lo hice quedé atrapado, y que no valieron ni la "antimodernidad" ni la sospecha del "oportunismo comercial", sencillamente porque ambas ideas pueden actuar como meros prejuicios cuando se trata de literatura de verdad. EEU



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jueves, 26 de enero de 2012

Jordi Gracia. "El intelectual melancólico"

"La producción cultural e intelectual española 
es comparable a la de cualquier otro país europeo"

Foto y Entrevista. Ernesto Escobar Ulloa

jueves, 19 de enero de 2012

lunes, 26 de diciembre de 2011

MI MEJOR LIBRO DE 2011

Con el propósito de revelar los intereses de escritores de habla hispana -poetas, novelistas, de diferentes generaciones y países- y configurar un mapa de sus inquietudes, compartirlas y comentarlas, Canal-L lanza este blog como un proyecto paralelo a su actividad periodística: http://canalll2011.blogspot.com/


  

jueves, 22 de diciembre de 2011

lunes, 19 de diciembre de 2011

viernes, 25 de noviembre de 2011

Día de las librerías sin librerías catalanas

Ernesto Escobar Ulloa 25/11/2011


A finales del año 99 el Gremi de Llibreters de Catalunya dicidió abandonar la CEGAL (Confederación Española de Gremios y Libreros) por desavenencias en el manejo de la dirección. En el año 2008, por acuerdo asambleario, se decidió volver a integrar CEGAL básicamente por un interés en participar del Proyecto CEGAL en Red (http://www.cegal.es/lib/informes/introInformes.php?codTipoInformeAsoPrincipal=20). Para hoy, 25 de noviembre (y en adelante, cada último viernes de noviembre), CEGAL ha convocado el Día de las Librerías con el fin de atraer público realizando actividades, presentaciones y firmas de libros y de esta manera arrancar la campaña navideña. Se ha fijado, asimismo, un descuento del 5%, según me acaba de informar su presidente, Fernando Valverde, para beneficiar sobre todo a las librerías independientes, ya que de tratarse de un porcentaje más elevado, habrían sido las grandes superficies las que mejor partido habrían sacado de la iniciativa.

Sin embargo, si usted se ha dado una vuelta por las librerías de Catalunya se habrá llevado la sorpresa de que pese al eco que la iniciativa ha tenido en los medios (telediario de TVE incluido) las librerías catalanas no se han sumado al Día de las librerías. Basta con visitar la página web creada para la ocasión (http://www.diadelaslibrerias.es/las-actividades-del-dia-de-las-librerias/) donde la ausencia de ciudades catalanas es lo primero que llama la atención.

¿Cuál es la razón? Algunos libreros de Barcelona les dirán que no estaban informados o que esto se montó por la CEGAL desde Madrid sin consultarles o con precipitación. Según Valverde la decisión se tomó en junio de este año en las jornadas de la Semana de Segovia y el Gremi decidió no apoyarla. "Todos los gremios nos hemos disgustado pero hemos preferido no hacer un conflicto".  A la pregunta de por qué creía que el Gremi no secundaba la propuesta Valverde contesta: "A Antoni Daura, su presidente, y a los miembros del Gremi les parecía precipitado. Igualmente nosotros queríamos lanzar la iniciativa con miras al futuro. Respetamos su decisión y abogamos por mantener buenas relaciones, pero dejamos la puerta abierta a que se sumen en adelante". Por el tono y el ánimo de colaborar con los medios -en este caso Canal-L- Valverde revelaba realmente su deseo de mantener buenas relaciones con sus pares catalanes. Tanto así que me facilitó el teléfono de Antoni Daura, quien también se manifestó con claridad confirmando lo que Valverde acababa de decirme: "No había tiempo para consensuar nada así que preferimos este año no participar, nos parecía un poco precipitado. Por otro lado, los libreros no se mostraban entusiasmados. De todos modos, mandamos una nota interna a los afiliados, diciendo que el Gremi no se adhería, pero si otros querían hacerlo por nuestra parte no había problema. También hay que decir que aquí en Catalunya no vemos tampoco el sentido a una iniciativa como esta cuando aquí tenemos Sant Jordi, que supone un incremento importante de nuestras ventas en el año." Recalcó seguidamente que preferían mantenerse al margen esta vez pero que no descartaban, según cómo le iba este año a la iniciativa, poder sumarse en el futuro." También he podido hablar con libreros cuyas declaraciones dejan patente un desapego y un desinterés notables por las decisiones que se tomen desde la CEGAL. Concuerdan algunos en no ver ninguna ventaja en afiliarse. A un librero le parecía un desacierto que se hubiera elegido como fecha el 25 de noviembre por coincidir con el día Contra la Violencia de Género.

Bien, queda claro que hay una urgencia mayor fuera de Catalunya por adelantar la campaña navideña y así enfrentar la crisis y que Sant Jordi marca unas diferencias comerciales que se notan con el resto del estado español, aunque el año pasado hubiera habido un descenso del 10% en las ventas.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Felipe Almendros. "RIP"

"A veces necesitas de problemas reales para compararlos con los que tienes"

Foto y entrevista: Ernesto Escobar Ulloa

lunes, 14 de noviembre de 2011

Guadalupe Nettel. "El cuerpo en que nací"

"Tu vida no puede ser contada sin el contexto político 
en medio del cual creciste"
Foto y entrevista: Ernesto Escobar Ulloa

martes, 8 de noviembre de 2011

Andrés Neuman. "Hacerse el muerto"

"La función de la ficción tiene que ver con ponernos 
en el lugar de lo que en realidad no se puede narrar"


Foto y entrevista: Ernesto Escobar Ulloa

miércoles, 2 de noviembre de 2011

miércoles, 26 de octubre de 2011

miércoles, 19 de octubre de 2011

Alan Pauls en el ciclo: "El oficio del escritor"

"Los escritores rioplatenses nunca saben muy bien qué 
están escribiendo, yo me siento muy afín a eso"


Foto: Ernesto Escobar Ulloa ©

jueves, 13 de octubre de 2011